Limpia los baleros de tus patines regularmente

 

Después de un tiempo de uso, se nota que cada vez es más duro mover los patines o que la velocidad no era la que se alcanzaba antes con el mismo esfuerzo. También si se ha patinado sobre una superficie mojada o con tierra, puede que haya afectado al normal avance de las ruedas, por lo que vamos a limpiar los baleros.

Se comienza por quitar las ruedas de la guía de los patines. Dependiendo del tipo de tornillos que sujetan las ruedas se necesitará una o dos llaves Allen, suelen ser de 4mm aunque hay patines que necesitarían una llave en pulgadas (medida americana) por lo que la del nº4 queda un poco holgada. Como tiene que ajustar bien la llave en el tornillo para que no queden deteriorados, yo lo que hago es poner un trozo de papel de aluminio sobre el tornillo y luego encajar la llave. Como consejo decir que es mejor utilizar llaves de buena calidad, no de las que se les liman los bordes al utilizarlas.

Una vez sacada la rueda se procederá a desmontar la tapa de los baleros, cada rueda lleva dos. La operación se puede hacer con el balero en la rueda o ya una vez fuera. Es éste caso se hará sin haberlo desmontado previamente. Con una herramienta de punta fina pero resistente, tipo punzón fino, aguja o imperdible, se presiona por dentro del borde externo del rodamiento justo donde se corta la arandela colocada en dicho lugar. De tal manera que la arandela se ovale y salga de su posición, con cuidado que no salga disparada cuando salga fuera del borde exterior del rodamiento.

El modo de realizar la operación puede ser colocar el pulgar de la mano libre en el borde mientras con la otra mano se pincha y se desplaza uno de los extremos del corte de la arandela.

Una vez conseguido, la arandela habrá quedado fuera del balero. Y se pondrá en un lugar donde no se pierda hasta que se vuelva a colocar.

Habiendo sacado la arandela se destapa la zona interna del balero, donde se encuentran las bolas que permiten hacerlo girar. Para ello lo único que se debe hacer el ponerlo hacia abajo y si no sale solo ayudarlo dando unos golpecitos. Quedará de la siguiente manera

Se continúa desmontando el balero de la rueda, para ello se puede utilizar la llave Allen como medio para hacer una pequeña presión de palanca a lo largo del borde del balero, desde dentro hacia fuera. Poco a poco se saca el balero completamente.

Una vez fuera, el separador que hay entre los baleros sale sin problemas.

Ésta misma operación se repite para el otro balero de la rueda. 

El procedimiento que hemos seguido para una rueda se aplica a todas. El material que se va desmontando, se va colocando ordenadamente para no perderlo y poder montarlo posteriormente.


A continuación en un recipiente se introducen todos los baleros que hemos ido desmontando y se cubren de limpiador que previamente se habrá adquirido en una tlapalería.

Esto hará que la suciedad acumulada en el interior de los rodamientos se vaya desprendiendo, se puede agitar un poco el recipiente para ayudar en el proceso. También se puede renovar el líquido dependiendo de la suciedad desprendida.

Se pueden dejar unas horas, pero se debe vigilar para que no se oxiden, no deben salir manchas en las zonas metálicas. Posteriormente se sacan y se secan con papel de celulosa mismamente. Y se aprovecha para pasar un cepillo por el interior y quitar restos que no hayan salido del todo.

Una vez limpiados correctamente todos los rodamientos y haber comprobado que giran y que no quedan restos de partículas que no les dejan moverse libremente, se pasa a aceitarlos, con un aceite comprado en cualquier ferretería y pedido para baleros. No hace falta echar mucha cantidad, si gotea o queda muy abundante habrá que limpiar el aceite sobrante, ya que atrapa polvo y suciedad cuando se usen los patines.


Las ruedas se pueden limpiar lavándolas con agua y jabón. Y la guía del patín con un trapo húmedo.

Una vez seguidos todos éstos pasos se montarán de nuevo los baleros en las ruedas y las ruedas en los patines. Se coloca cada tapa en un balero y cada arandela fijando cada tapa. Las arandelas se colocan cerrándolas un poco y encajándolas en el borde del rodamiento, tienen un lado que ajusta mejor que el otro. El balero se coloca en la rueda presionando hasta que encaja del todo, se coloca el separador (que va suelto) y se coloca el otro rodamiento en la rueda.

Al montarlas se suele aprovechar para cambiar la posición de las ruedas y que no se desgasten siempre por el mismo lado. Se colocan los tornillos y se aprietan. Un buen truco para que no se aflojen los tornillos es untar un poco la rosca de los tornillos con esmalte de uñas.

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